Pueblo insurgente

¡QUÉ PIEDRA!

El daño que le ha causado Sarmiento Angulo al Llano, a su economía y a sus sueños, es inconmensurable. El poder central ha herido el alma y el sentimiento del pueblo de la inmensa llanura, al interesarse más, por la extracción del petróleo y las ganancias de poderosos empresarios, que por el futuro de vida digna de la gente. «La piedra» de los llaneros es muy grande, mucho más grande,

A los soldados y policías

La hora del reencuentro de la Fuerza Pública con las razones de su origen, ha llegado. Sus oficiales y suboficiales, sus soldados y policías, en medio de la situación de levantamiento popular que vive Colombia, empiezan a hacer conciencia de que son pueblo en armas defendiendo la patria y las garantías sociales, que son defensores de nuestra libertad e independencia, y no una fuerza manipulable por tiranos. Nunca, nunca más

La Segunda Batalla de Boyacá

No tenemos otro camino. Si queremos salir de la horrible noche de la opresión de clase, tenemos que pelear, tenemos que luchar impulsados por el decoro, como lo hiciera hace 202 años el Ejército Libertador en el Puente de Boyacá, levantando el estandarte de la insumisión, de la libertad y la independencia. Declarémonos en primer grado de alistamiento, y junto al movimiento social y su liderazgo, seamos nosotros mismos los

Bolívar y su Campaña Admirable

Nunca con menos se hizo más en tan vasto espacio y en tan breve tiempo. La Campaña Admirable comienza en Cartagena a finales de 1812. Fueron más de 1.200 kilómetros de batallas y combates victoriosos, sin un solo revés. Tenerife, Mompox, Ocaña, Cúcuta, La Grita, Mérida, Carache, Trujillo, Las Mesitas, Barinas, Taguanes…, vieron fulgurar el genio de Bolívar, el guerrero que avanzó como resuelto huracán destrozando las huestes invasoras realistas

La única lucha que se pierde es la que se abandona

Luego de más de dos meses de protesta y de explosión social contra el peor gobierno que hemos tenido, no podemos replegarnos con las manos vacías. No permitamos que ese sordo del Centro Democrático -que llegó a la presidencia gracias a los dólares de la cocaína del Ñeñe Hernández- se salga con la suya. Parémosle el macho al arrogante Duque que no escucha las reclamaciones de la gente, no cumple

Batalla de Carabobo - Bicentenario

Ayer se ha confirmado con una espléndida victoria el nacimiento de la República de Colombia… En esta introducción al parte militar de la batalla de Carabobo, el Libertador Simón Bolívar no solo estampó el alma de su estrategia geopolítica, sino que señaló el rumbo de nuestro destino: la Gran Nación de Repúblicas hermanas, la unidad de los pueblos de Nuestra América como garantía de nuestro futuro. Tres años antes, en

Revista Insurrección Nº 795 - Comando Central del ELN

Presentamos la edición 795 de la revista Insurreción, donde el Ejército de Liberación Nacional (ELN) hace importantes análisis del Paro Nacional y propuestas de Solución Política al conflicto colombiano. ¡Rompamos el cerco mediático para que todas las voces sean escuchadas! ¡La Insurgencia tiene la palabra! LEA O DESCARGUE EL PDF DE LA REVISTA AQUÍ INSURRECCION_795

¡LUCHAR HASTA VENCER!

Al gobierno Duque ya no lo salva ni la represión violenta disfrazada de “asistencia militar”. Su decisión de lanzar al ejército contra el pueblo que, ardiendo de indignación está en las calles, es un intento vano de apagar el incendio arrojando gasolina al fuego. No entiende el títere que, entre más recurra a la violencia, más fuerza, más potencia y más audacia obtendrá como respuesta popular. La creciente revolucionaria del

Locombia, Polombia o Colombia... ¿En qué país queremos vivir?

Cuando escuchamos palabras suaves, casi neutras, como personas por localizar, homicidios colectivos, asistencia militar, gente de bien, paz con legalidad, estamos frente a los eufemismos de una presidencia estúpida que cree que con artificios verbales, puede ocultar la horrible realidad de la Colombia victimizada por las desapariciones forzadas, las masacres de líderes y lideresas sociales, la represión militar a ciudadanos inermes, el cáncer de la corrupción que nos está matando,